¿Todo el mundo puede ser líder?

Acabo de volver del comienzo de un programa de liderazgo que trabaja el liderazgo desde una perspectiva poco convencional. Ya venía descubriendo estos conceptos desde hace unos años, pero este programa los presenta y ayuda a experimentarlos de una forma tan sólida que parece que todo cobra aún mas sentido.

Me gustaría compartir con vosotros algunos aprendizajes y reflexiones que traigo conmigo de vuelta.

  • Lo más clarificador de este nuevo modelo de liderazgo es que el liderazgo es multidimensional, y por tanto todo el mundo tiene la capacidad de liderar. Esto no quiere decir que todo el mundo sea líder, pero si que todo el mundo tiene la capacidad de serlo.
  • Como líderes, nuestra percepción del poder que tenemos está directamente vinculado a la toma de responsabilidad que tomamos por lo que nos ocurre y lo que ocurre a nuestro alrededor. El líder toma total responsabilidad de la experiencia e impacto que genera. No podemos tomar responsabilidad de lo que está fuera de nuestro alcance, esto es lo que nos viene dado externamente, pero si que tenemos total responsabilidad sobre cómo lo gestionamos y quienes somos durante estos eventos que ocurren en nuestras vidas. La responsabilidad se entiende no como un deber, sino una elección que todos tenemos de cara a cómo vivimos en el mundo y en esta vida.
  • Liderazgo entonces no es solamente el liderazgo que conocemos, donde una persona guía a otras y generalmente se convierte en líder porque tiene un cargo o título asociado a sus tareas, sino que realmente son diferentes dimensiones las que determinan el liderazgo.
  • Una de estas dimensiones de liderazgo es la del liderazgo interior o el autoliderazgo. Este es el liderazgo que surge cuando somos capaces de aceptar quienes somos, con nuestras brillanteces y nuestras imperfecciones, además de dejar de lado todo esos intentos por corregir quien somos. Es entonces cuando ponemos todos nuestros esfuerzos por crecer y expandirnos para poder vivir nuestra vida más intensamente y aportar más al mundo que nos rodea. En esta dimensión, sabemos que somos suficientes y que simplemente vivir nuestra vida con sinceridad e integridad será suficiente.
  • Una de estas dimensiones de liderazgo es la del liderazgo interior o el autoliderazgo. Este es el liderazgo que surge cuando somos capaces de aceptar quienes somos, con nuestras brillanteces y nuestras imperfecciones, además de dejar de lado todo esos intentos por corregir quien somos. Es entonces cuando ponemos todos nuestros esfuerzos por crecer y expandirnos para poder vivir nuestra vida más intensamente y aportar más al mundo que nos rodea. En esta dimensión, sabemos que somos suficientes y que simplemente vivir nuestra vida con sinceridad e integridad será suficiente.
  • Otra de las dimensiones de este modelo de liderazgo es la que tenemos más reconocida, la del líder frontal, aunque con diferentes matices, ya que aquí no se refiere al líder que le dice a los demás lo que tienen que hacer, sino el líder que conecta con sus seguidores y que defiende clara y firmemente una dirección y un propósito o visión. Con este tipo de líder, las personas se sienten inspiradas y comprometidas, y pueden dar el máximo de si mismas porque saben que son importantes y valiosas. Esta dimensión de liderazgo requiere que dejemos de lado la idea de que debemos encontrar todas las soluciones nosotros mismos, puesto que entendemos que necesitamos a los demás para hacer realidad nuestra visión.
  • Otra dimensión de este modelo es la dimensión del liderazgo desde atrás, es decir al servicio de los demás. El foco está en proveer lo que sea necesario de una forma abierta y sincera, así como promover la participación y avanzar a la acción manteniendo al grupo cohesionado. En esta dimensión de liderazgo hay un compromiso con empoderar y traer el talento de las personas creyendo en ellas y dándoles soporte. También hay un entendimiento sobre cómo todos importamos y nuestra participación es crítica en futuros proyectos.
  • Otra dimensión de este modelo es la del líder a tu lado. Aquí hablamos de co-liderar, establecer una colaboración entre dos personas en las que las dos personas son 100% responsables de una iniciativa, aportando cada uno sus fortalezas y creando así una sinergia entre los dos que es más grande que la suma de las dos personas. Así pues, surge un balance entre la curiosidad hacia la otra persona y el compromiso de defender nuestra propia autoridad.
  • La última dimensión de este modelo es la del líder sobre el terreno. Aquí no se trata de liderar un proyecto o un equipo, esta dimensión habla de notar y tomar responsabilidad de nuestro impacto en el mundo. Esta dimensión nos hace tomar conciencia del sentido global del mundo que estamos creando. Es una dimensión conectada con la intuición, la imaginación y la percepción, y sobre tener la valentía y el compromiso de actuar sobre lo que estamos percibiendo. También se caracteriza por relentizar y observar de una forma más profunda las implicaciones de lo que está pasando, para así poder actuar y generar mayor impacto.
  • Esta forma de entender el liderazgo resulta entonces un concepto flexible en el cual cada uno puede asumir liderazgo independientemente de su rol o su título, y moverse de forma fluída por las diferentes dimensiones de liderazgo, dependiendo de las necesidades del entorno. Esta perspectiva nos permite acceder a un rango mucho más variado y extenso de cualidades de lideres potentes, cada uno de ellos tomando responsabilidad de forma diferente.

En base a estos conceptos, ¿Dirías que ya eres un líder? Y ¿cual es la dimensión de liderazgo que tiendes a usar más?

Basado en Co-Active Leadership. Five Ways to Lead. From Karen and Henry Kimsey-House.

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